3 reformas, 3 iniciativas

 El ganador de los comicios del pasado 1 de julio, faltando aún la calificación de la elección a cargo del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, Enrique Peña Nieto, propuso durante su campaña tres grandes reformas estructurales, reformas que atienden realidades que deben enfrentarse. El país no puede permitirse el lujo de la inacción en estos temas, pues de lo contrario no seguiremos rezagando y el bienestar de la mayoría de la población seguirá viéndose afectado. La primera es la reforma hacendaria  que, para ser efectiva, tiene que actuar sobre el ingreso y el gasto del gobierno. En cuanto al ingreso, debe resaltarse que México tiene la menor recaudación fiscal de todos los países que integran la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y de las más bajas también en América Latina. Como esta recaudación es débil se tiene un gasto público reducido que cubre insuficientemente las obligaciones que la Constitución le marca al Estado mexicano. Para revertir dicha situación Peña Nieto ha propuesto abarcar cuatro campos de acción, como acertadamente ha señalado Soraya Pérez Munguía en las páginas de El heraldo de Tabasco. Uno, ampliar la base gravable al fortalecer la capacidad del Sistema de Administración Tributaria (SAT) y reducir los incentivos a la informalidad, al tiempo de aumentarlos a la economía formal. Dos, disminuir notablemente las exenciones y privilegios fiscales. Para darnos una idea, digamos que las exenciones, diferimientos de pago y deducciones del Impuesto sobre la Renta (ISR) en este 2012 habrán de significar, de acuerdo con números de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, 181.6 miles de millones de pesos, y en cuanto a las exenciones y tasa cero del Impuesto al Valor Agregado (IVA), 220.5 miles de millones. Entre los dos impuestos, estamos hablando de poco más de 400 mil millones de pesos. Tres, simplificar el sistema fiscal que considera, entre otras cosas, fusionar el ISR y el Impuesto Empresarial a Tasa Única (IETU). Y cuatro, redefinir las obligaciones tributarias de los tres órdenes de gobierno: los estados y municipios no pueden ser solamente receptores de participaciones y demás transferencias federales, sino que deben responsabilizarse más de la recaudación.

 

Los mayores ingresos que se pudieran obtener estarían dirigiéndose prioritariamente, por el lado del gasto a la creación de un Sistema de Seguridad Social Universal y a las jornadas escolares completas, entre otros objetivos.  Sin embargo, me quedo con la duda de qué se piensa hacer en materia del subsidio a las gasolinas (que beneficia a una minoría de la población y le resta al gobierno la atención a las necesidades de las mayorías), que en 2012 alcanzará por lo menos 172.3 miles de millones de pesos, y en todo el sexenio de Felipe Calderón más de 800 mil millones.

 

La segunda reforma estructural es la energética. Aquí, por un lado, se ha hablado de permitir la inversión privada en petróleo y gas. Conviene subrayar que no considera la privatización de Pemex, lo cual supone que el Estado conservaría la rectoría del sector. Será necesario esperar a que en su momento se conozcan más detalles. Por otro lado, también se actuará en otro espectro: la energía eléctrica con el propósito de tener un menor costo para las familias y las empresas.

 

Y la tercera reforma estructural es la laboral, de la que ignoro, en buena medida, su contenido pero que, supongo, se basará principalmente en  la propuesta que la bancada del Partido Revolucionario Institucional (PRI) presentó en la  aún vigente legislatura en la Cámara de Diputados. En nuestro país se incorpora cerca de un millón de jóvenes cada año al mercado de trabajo: la menor proporción logra ocuparse en el sector formal de la economía y la mayor a la informalidad y muchos a actividades ilegales. Debe contarse con un marco regulatorio más flexible que fomente el empleo, particularmente el primero, y remuneraciones dignas.

 

Pero para actuar cuanto antes, Peña Nieto ha convocado  a todos los partidos y a la ciudadanía “a aportar su visión y propuestas sobre tres temas específicos”. Se trata de algo que no formaba parte de los planteamientos que con mucha antelación se formularon para hacerse presentes en la campaña, pero que ésta mostró que son grandes preocupaciones sociales. Así, la primera iniciativa es la creación con autonomía constitucional de la Comisión Nacional Anticorrupción con facultades de sanción. Muchas organizaciones en el país e instituciones internacionales han evaluado que la corrupción en nuestro país es una pesada carga, un costo que significa varios puntos del Producto Interno Bruto (PIB), dado el fracaso de la Secretaría de la Función Pública (en esta institución, que debe ser modelo, más del 90% de los contratos han sido por asignación directa) y de las contralorías estatales y municipales. Me parece que esta es una oportunidad inmejorable para plantearse seriamente la lucha contra la corrupción.

 

La segunda iniciativa es la ampliación de la transparencia de todos los órdenes de gobierno  y de los Poderes de la Unión dotando de competencia al Instituto Federal de Acceso a la Información y Protección de Datos (IFAI). Muchos sectores sociales y políticos hablan insistentemente de la opacidad con que se manejan el Legislativo y el Judicial, así como los gobiernos estatales y municipales, al tiempo que expresan que los institutos de transparencia estatales son manejados tras bambalinas por los Ejecutivos locales. Por supuesto que esta iniciativa va de la mano con la anterior: la mayor transparencia de todos y el trabajo de la Comisión Nacional Anticorrupción, garantizaría un avance importante en el comportamiento de todos los servidores públicos, independientemente de su nivel  jerárquico y del espacio en el que laboren.

 

La tercera iniciativa está dirigida a hacerse cargo de una queja ciudadana que es la relación actores políticos y gobiernos con los medios de comunicación. De allí que Peña Nieto proponga la creación de “una instancia ciudadana y autónoma que supervise la contratación de publicidad entre gobiernos y medios”.

 

Como se ve, propone que la fuerza de la ciudadanía se haga de un poder que, hoy por hoy, no detenta. Se trata, me parece, de una valiosa oportunidad. Está consciente de que debe haber respuesta para los reclamos ciudadanos más allá de filiaciones partidistas. La convocatoria está abierta. Si el TEPJF ratifica el resultado de las urnas, los perdedores del proceso electoral pueden elegir entre lamentarse o participar activamente para darle la mejor forma a estas iniciativas y llevar adelante las reformas estructurales. Cosa de recordar a la víbora de la mar: los de adelante corren mucho y los de atrás se quedarán. 

Fernando Calzada Falcón 

About realemexico

Ser una empresa dinámica que ofrece soluciones financieras con la capacidad de atender a cada uno de nuestros clientes de manera personal buscando su completa satisfacción.
This entry was posted in Uncategorized and tagged , , , , , , , , , , , , , , , , . Bookmark the permalink.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s