Las redes en tiempos de campañas, Fernado Calzada Falcón

En tiempos electorales hemos escuchado y leído análisis que señalan que las campañas políticas ya no son de a pie, ya no significan mucho los actos repletos de multitudes; que son tantos los votantes y tan pocos dentro del total a sufragar los que asisten a ellos que la forma de enamorarlos a todos debe ser por otras vías como la televisión, la radio y las redes sociales, dentro de estas últimas las muy fuertes en nuestro país, Facebook y Twitter. Dicen los analistas que el triunfo de Obama hace cuatro años sería impensable sin considerar la forma tan inteligente en que se desarrolló su campaña en las redes, que así pudo convencer a gran número de jóvenes.

 

Ciertamente, Facebook por ejemplo, es todo un caso. En 2009, después de cuatro años de haber aparecido en escena había alcanzado a nivel mundial 250 millones de usuarios, lo cual llevó a su creador, Mark Zuckerberg, a decir: “nuestro crecimiento es muy excitante” (véase “Las redes sociales” de Antonio Fumero y José María Hervás en etcétera). Ahora en 2012 alcanzará los mil millones de usuarios, es decir, en menos de tres años se habrá multiplicado en cuatro veces. Si el crecimiento de los usuarios ha sido exponencial, lo mismo ha ocurrido con el valor de la empresa: dentro de algunas semanas entrará a participar en los mercados bursátiles y la valoración de la empresa entre los inversores ha sido cotizada hasta alcanzar los 123 mil millones de dólares; en este furor tendría que señalarse igualmente que, en su afán de ofrecer nuevos servicios a sus usuarios, ha comprado Instangram, una compañía de software para compartir fotos, en la friolera de mil millones de dólares.

 

En definitiva, pues, se trata de un hecho espectacular de nuestros tiempos. Sin embargo, como casi todo, habría que matizarlo. Adrián Segovia (“El punto de inflexión en las Redes Sociales” en El País) lo explica así: los usuarios de Facebook consumen en promedio “más páginas que en cualquier otro sitio y siguen creciendo en registrados y audiencia. Imparables, de momento, pero llegará el día en el que la actividad no seguirá creciendo al ritmo del registro y puede que esa fecha no esté tan lejos”. De hecho, se advierte que la actividad o el consumo en el sitio si bien no disminuye, se estanca; en otras palabras, Facebook tiene más usuarios, pero lo que se ha visto a últimas fechas, es que el promedio de páginas vistas por ellos ha permanecido estancado. Lo importante para esta compañía será “si los nuevos usuarios incentivan la actividad o no. Y, lo que es más importante, si los ya existentes mantienen su elevada fidelidad y compromiso con el producto”. En esto mucho tendrá que ver su estrategia pues pueden presentarse serios inconvenientes: por ejemplo, globalmente los usuarios parecen estar incómodos con nuevos formatos (es el caso de la “biografía” que en algunos países europeos ya es obligatoria como el formato para mantener abierta una cuenta, a muchos les ha gustado pero a otros no). El número de usuarios puede hacerle guiños a los inversionistas, aunque de acuerdo con Segovia, el futuro de los usuarios en esa red dependerá de la creación de un “vínculo duradero y sostenible”.

 

Algo que está por verse es hacia dónde habrá de conducir la enorme variedad de redes existentes, desde Facebook hasta otras específicas como Linkedin, MySpace, Flickr, Hi5, Foursquare, o exitosas en otros países como Orkut (Brasil), Tuenti (España), Vkontakte (Rusia), Qzone (China), iBibo (India) hasta Twitter. Según ha señalado Jason Falls (un gurú estadounidense de las redes sociales), “definitivamente hay un límite… habitualmente los usuarios pueden mantener entre una y tres redes sociales, pero realmente son activos a diario en una o dos. Más allá de eso se puede añadir alguna centrada en algún tipo de entretenimiento… La abundancia de oferta llevará en el futuro a la probable reducción del número de redes sociales generalistas y la aparición de otras orientadas a nichos de mercado muy concretos que sean de mucha utilidad para su público objetivo (“Las redes sociales, del éxito a la saturación”, Milenio).

 

Las redes sociales sirven para comunicarse, para informarse. Está bien, pero Asís Martín de Cabiedes (en etcétera) establece que redes como Facebook, Twitter y Youtube no tienen nada que ver entre ellas, que la última es un “negocio” en el que cualquiera que puede producir videos puede invertir, Twitter es una “red de noticias” y Facebook es un mundo virtual “donde la gente vive, conversa, está cómoda”. Ahora, si eso es Twitter, habría que analizar cuánta gente la ocupa para informarse y su nivel de veracidad. Si tal información no se contrasta, corrobora y se pasa por algún filtro, lo más probable es que el usuario se informe mal, crea o reproduzca rumores sin sustento. La cosa es todavía más grave cuando periodistas toman como fuente esa red. Aquí la clave es a quién se sigue. Y tampoco sobra la pregunta de cuántos la ocupan realmente para informarse. La escritora  uruguaya Cristina Peri Rossi dice que “las redes sociales se explican por la soledad” (El País), que permiten que la gente intercambie su información y sus opiniones aunque sean poco fundamentadas. En su opinión, “la libertad de opinión también implica la libertad de ignorancia”, puesto que ahí “todo el mundo tiene la oportunidad de oír y ser oído”.

 

En “Condenados a gustar (en Facebook), condenados a seguir (en Twitter)” (El País), Karelia Vázquez define mucha de la actividad en Twitter como egocéntrica: “todo sería más fácil si no se hubieran inventado las máquinas de engordar egos digitales”. Pone como ejemplo Favstart.fm, que “es un servicio útil para medir el impacto de la actividad en Twitter, pero es también una fábrica de neuróticos”; informa sobre tus tweets de éxito, cuántas veces te han mencionado, cuántas te han retuiteado, etcétera. Klout es otra herramienta “para medir la reputación digital en Twitter, Facebook y Linkedin que clasifica a los usuarios según su nivel de influencia y notoriedad. Puedes ser desde un experto hasta un socializador. Te informa en qué temas puedes considerarte un líder de opinión y a qué usuarios influyes”.

 

Pienso que una parte de los usuarios de las redes no sólo son gente en soledad o egocéntricas o neuróticas; cualquiera puede darse cuenta que Facebook es también, por ejemplo, una extraña amalgama de exhibicionismo y vouyerismo. Tengo mis serias dudas de que quien participa activamente en Twitter con opiniones políticas en tiempos de campaña pueda modificar su opinión sobre tal partido o tal candidato. Me queda claro, sin embargo, que, bajo la lógica de espacio que no ocupes otro lo ocupará, los equipos de cada uno de ellos deben participar activamente en las redes. ¿O no?

 

About realemexico

Ser una empresa dinámica que ofrece soluciones financieras con la capacidad de atender a cada uno de nuestros clientes de manera personal buscando su completa satisfacción.
This entry was posted in Uncategorized and tagged , , , , , , , , . Bookmark the permalink.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s